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Por qué sonreir es importante y cuáles son sus multiples beneficios

beneficios de sonreir


Empezamos nuestro blog y qué mejor forma de hacerlo que hablando de algo muy importante: Los beneficios de sonreir y por qué es importante no olvidarnos de tener la sonrisa activa siempre que sea posible.

Así que te vamos a contar los multiples beneficios de sonreir y de tener nuestra sonrisa activa todo lo posible, seguramente ya lo sabes y posiblemente no será la primera vez que leas algo parecido pero aún así vale la pena recordarlo y tenerlo siempre presente.

Los beneficios de sonreír

La sonrisa es la expresión de la felicidad

La sonrisa es gratis, fácil, natural, contagiosa y además, generalmente gratificante. Además, nos ayuda en nuestra interacción diaria con los demás y nos hace más empáticos con los que nos rodean. Sonreir no solo puede ser divertido también tiene múltiples beneficios para nuestra salud. En definitiva, que hay muchos aspectos interesantes de la sonrisa y aquí nos paramos para hablar de ello.

Sea como sea, parece ser que sonreír tiene más implicaciones de las que inicialmente podrías pensar. Se ha comprobado que incluso los fetos sonríen en el útero, o que bebés que no pueden ver también lo hacen al reconocer la voz de un humano. Esta es la prueba de que se trata de un mecanismo innato y natural con el que nacemos aunque lo iremos perdiendo con el tiempo, ya que mientras los niños sonríen una media de 400 veces al día, tan sólo un 30% de los adultos lo hace más de 20.

En este artículo encontrarás múltiples beneficios que tiene sonreir para nuestra psique, nuestra tranquilidad interior y nuestro grado de felicidad en definitiva, así como los beneficios sociales más importantes de la sonrisa que acostumbran a pasar desapercibidos. La mayoría de ellos sólo aparecen cuando la sonrisa es auténtica: la conocida como sonrisa primaria, la mejor representación externa de gozo.

1. Sonreír para ser más feliz

Cuando sonreímos activamos nuestros neurotransmisores encargados de liberar endorfinas, las responsables de hacernos sentir felices. A medida que el nivel de endorfinas aumenta, el cortisol que es la hormona del estrés disminuye, por lo que además, nos sentiremos más relajados.

Para empezar, sonreír tiene un efecto muy positivo sobre ti mismo. La propiocepción es un sistema de comunicación de doble sentido entre tu cerebro y tu cuerpo. La vía conocida es la que va del cerebro a tus músculos cuando algo te pone contento y tu cerebro le da la orden a tu cara para que sonría.

Sin embargo lo curioso y muy interesante es saber que el sistema también puede funcionar de forma inversa: si sonríes aunque no sea “de verdad”, tu cerebro también recibe esa información de los músculos. Entiende que estás sonriendo y que por lo tanto que hay algo que debe estar poniéndote contento, así que para ser coherente, su estado emocional empieza a cambiar hacia el optimismo reproduciendo las condiciones naturales de la sonrisa. De esta forma podemos concluir que solo por el mero hecho de sonreir comenzarás a sentirte más alegre como efecto secundario, es la teoría de la retroalimentación facial. A veces pasa que al intentar reproducir una risa de forma forzada nuestra propia performance nos acaba pareciendo ridícula y por ende acabamos riendo autenticamente. Este sería un buen ejemplo de nuestra capacidad para autocondicionarnos positivamente.

smile

Esta teoría de la retroalimentación facial ya la apuntó el mismo padre de la evolución, Charles Darwin, constatando que incluso la simulación de una emoción podía provocarla realmente en nuestra mente. Y otros estudios realizados sobre las neuronas espejo también apuntan a nuestra capacidad de reproducir sentimientos o reflejos condicionados a partir de estímulos visuales.

Cuando sonríes el cerebro interpreta que estás contento y libera sustancias capaces de alegrarte, como demuestra esta recopilación de estudios. En una de las investigaciones que aparecen, unos participantes debían sostener durante un rato un lápiz con la boca de forma que se les dibujara una falsa sonrisa. Al terminar, la mayoría confirmó que les había mejorado el humor.

Incluso existe el efecto contrarío. Un reciente estudio demostró que la gente que se inyecta Botox en las patas de gallo y pierde la capacidad de sonreír con naturalidad tiene más tendencia a deprimirse.

Intenta sonreír un poco más incluso en los días tristes: es posible que consigas cambiar la tendencia y empezar a sentirte mejor.

2. Sonreír para provocar emociones positivas

Sonreír no sólo te alegra a ti, sino que también envía la señal a aquellos que te rodean de que eres una persona social, confiable y cercana. Y además es evolutivamente contagioso.

Te habrás dado cuenta de que cuando sonríes a alguien, incluso a un desconocido por la calle, es probable que te devuelva la sonrisa. Aunque creas que eso ocurre por cortesía, realmente es por el efecto de las neuronas espejo y la reciprocidad cuando te devuelven la sonrisa. Lo que ocurre es que se produce un cambio positivo inducido en el estado emocional de esa persona. Y eso es muy beneficioso porque inconscientemente quedará asociada esa sensación a tu persona.

Y un estudio de la universidad de Harvard evidenció que cuando alguien está contento, la gente cercana tiene un 25% más de probabilidades de ponerse contento también.

Cuando sonríes, te sientes bien. Cuando los demás te ven, sonríen también. Y cuando sonríen, se sienten bien. En resumen: la sonrisa nos sirve como una otra forma de comunicarnos de forma positiva, la risa es contagiosa, se puede compartir y no se gasta, no nos cuesta nada e incluso nos da energía!

Sonríe a los demás sin motivo. Harás más amigos y los amigos que tengas se beneficiarán de tu sonrisa.

3. Sonreír para que confíen en ti

Una sonrisa auténtica es una señal de que somos alguien en quien se puede confiar. Se ha comprobado en este estudio que cuando las personas cooperan tienden a mostrar más sonrisas genuinas, y eso a su vez hace que sean percibidas como más generosas y extrovertidas.

Pero sonreír también provoca que nos apetezca confiar más en la gente: en un estudio de 2001 se demostró que las personas eran un 10% más propensas a confiar en otra persona si se trataba de una persona sonriente.

Mientras que una sonrisa nos presenta como una persona amigable y social, las personas que no sonríen son percibidas como individuos más introvertidos e incluso más amenazantes, lo que puede resultar útil para ciertos individuos que quieren mantener la distancia y unar imagen de poder.

4. Sonreír para disculparte pero sin pasarte

Resulta que también solemos tratar con más condescendencia a la gente que, tras cometer un error o hacer algo malo, sonríen.

En un estudio de 1995 se demostró que no es necesario que la sonrisa fuera real y que funcionaba incluso cuando la sonrisa era falsa. Probablemente la causa sea que, como has visto en el punto anterior, cuando alguien sonríe después de equivocarse nos trasmite la sensación de ser más honesta o confiable.

Otra forma de verlo es que la sonrisa es evolutivamente un signo de sumisión que disminuye la agresividad del ganador de una pelea hacia el perdedor. Por lo tanto si te ven sonreír después de que te hayas equivocado conseguirás que la hostilidad de los demás se reduzca.

Un hecho curioso es que en algunas culturas la sonrisa puede servir como una reacción relajante para enfrentar una situación de estrés, de peligro o de pánico. En algunos paisos orientales incluos puede ser habitual que tras un accidente de coche (siempre que no se trate de nada grave) los implicados reaccionen sonriendo en lugar de recurrir al enfado y la agresividad como ocurriría generalmente.

En situaciones embarazosas también hay estudios que han demostrado que bajar la mirada con arrepentimiento y sonreír ligeramente estrecha los lazos sociales con los demás para despertar el sentimiento de empatía con nosotros, por lo que sirve para que nos perdonen más fácilmente.

Así que recuerda: cuando cometas algún error, intenta sonreír discretamente y quizás conseguirás suavizar la situación.

5. Sonreír como solución a problemas

Normalmente las personas bajo presión o en condiciones de estrés tienden a reducir su visión periférica y centrarse tan sólo en lo que tienen enfrente, el efecto llamado como visión túnel. Y no tan sólo ocurre a nivel visual, sino que a nivel resolutivo también dejamos de contemplar ideas más allá de las que tenemos delante de las narices.

Lo que ocurre es que a menudo, para solucionar algo necesitamos pensar de forma más abstracta y considerar también otras alternativas posibles, y la sonrisa a veces se presenta como un método muy bueno para relajar la tensión y poder abordar el problema desde otro punto de vista.

En esas ocasiones, sonreír puede reducir nuestra estrechez de miras e incrementar nuestra flexibilidad e imaginación, que es precisamente lo que nos conviene. En un estudio de 2010 los participantes que sonreían sacaron mejor puntuación en tareas que requerían una visión más global de los problemas.

¿Encallado en algo? Acuérdate de sonreír mientras buscas la solución y tendrás más posibilidades de encontrarla.

6. Sonreír para seducir, una sonrisa puede mover montañas

Seguramente las mujeres sean muy conscientes de esto, pero con datos empíricos se sabe mejor.

seducir sonriendo

En un estudio de 1985 los psicólogos comprobaron el increíble efecto de la sonrisa femenina sobre los hombres, incluso por encima del contacto visual. En esta investigación, cuando la mujer estableció sólo contacto visual con los hombres fue abordada en un 20% de los casos. Cuando esa misma mujer añadió una sonrisa, el porcentaje subió hasta el 60%.

Sin embargo curiosamente esto no funciona al revés. Así como la sonrisa incrementa el atractivo de la mujer frente el hombre (y seguramente también reduce el miedo de éste a ser rechazado si se acerca) parece ser que la sonrisa del hombre no es tan atractiva. Este estudio evidenció que los hombres resultan más atractivos para ellas cuando se muestran orgullosos o incluso avergonzados en lugar de contentos.

Mientras que sonreír y expresar contento era la emoción más atractiva en las mujeres, ocurría todo lo contrarío en los hombres. Parece ser que sonreír menos resulta masculino y eso atrae al sexo femenino, pero yo en el caso de los hombres no dejaría de sonreír porque una ligera sonrisa que exprese orgullo o picardía también puede resultar muy atractiva.

A la vez, un reciente estudio que describo en el artículo sobre los errores más frecuentes en las relaciones sociales también demostró que cuando vemos una cara atractiva se nos activa una región del córtex orbitofrontal relacionada con la recompensa sensitiva. Pero esta investigación también descubrió que cuando la cara que está sonriendo, dicha zona todavía se activa de forma más potente.

7. Sonreír para mentir

Si las sonrisas verdaderas transmiten honestidad y confianza sería lógico presuponer que es difícil que alguien nos consiga engañar con una sonrisa falsa.

Sin embargo la realidad es que hasta un 80% de las personas son capaces de fingir el estrechamiento de los ojos que ocurre en las sonrisas Duchenne. Por lo tanto, a pesar de que no es sencillo fingir perfectamente una sonrisa verdadera porque también tiene unos tiempos determinados (tarda más tiempo en formarse que una real), sí que se puede usar para mentir y ocultar lo que realmente pensamos.

Si quieres usar el enorme poder de la sonrisa para engañar a alguien, recuerda que las sonrisas que toman forma más lentamente -medio segundo frente una décima de segundo en las falsa- son percibidas como más fiables y auténticas (fuente).

8. Sonreír para ganar dinero

En un estudio realizado en camareras evidenció que obtenían más propinas cuando sonreían a los clientes. Parece lógico dado que sonreír provoca emociones positivas en los demás y nos hace parecer más honestos y transparentes.

Sin embargo, en las profesiones en las que se exige sonreír de forma constante, como azafatas, animadoras y demás, ocurre un fenómeno conocido como trabajo emocional que puede llegar a agotar y causar burnout debido a que existe una contradicción constante entre las emociones reales y las que se muestran.

Si trabajas de cara al público y quieres ganar un dinero extra, sonríe un poco más. Pero no te excedas o quizás lo acabes pagando.

9. Sonreír para mejorar la salud

Siempre es saludable Reír expande los pulmones, relaja los músculos, repone el oxigeno de nuestras células y además, estimula la homeostasis por lo que nuestro organismo consigue el equilibrio óptimo.

Cuando sonreímos nuestra frecuencia cardíaca disminuye. Así, las personas que suelen sonreir habitualmente son menos propensas a sufrir un ataque al corazón.

Algunos estudios científicos han probado que sonreír libera endorfinas, serotonina y otros analgésicos naturales que produce nuestro cuerpo. También se ha asociado la sonrisa a la reducción de los niveles de hormonas causantes del estrés (adrenalina, cortisol y dopamina) y la disminución de la presión arterial. Podría decirse que sonreír es un casi un fármaco natural.

Y no sólo ahí se limitan sus beneficios. Tan sólo por el mero hecho de ver a alguien sonriéndonos, un curioso estudio afirma que generamos niveles de estimulación sobre nuestro cerebro y corazón parecidos a los que recibiríamos si comiéramos 2.000 tabletas de chocolate o ganáramos una suma de dinero. Aunque el nivel de placer depende de quién nos sonría claro: es muy alto si se trata del rostro de un bebé o de un famoso, elevado si es un familiar o un amigo, y bastante más bajo si se trata de un político.
Hay quien piensa que ver una sonrisa sincera puede crear en nosotros una sensación placentera superior a la de tener sexo, comer chocolate o ir de compras, en ese orden. Así que sonríe siempre que puedas y empatiza con la gente que lo esté pasando mal: no sólo les apoyarás, sino que al mismo tiempo también les aliviarás el dolor.

10. Sonreír para vivir más

En una de las investigaciones más sorprendentes se estableció una correlación entre la sonrisa y la longevidad, es decir el tiempo de vida. En ella, se estudiaron las fotos de los jugadores de béisbol de la liga americana del año 52 y se observó como aquellos que aparecían sonriendo vivieron un promedio de 7 años más que aquellos que se retrataron con gesto serio.

Es difícil establecer que la sonrisa fuera el único factor por la mayor esperanza de vida pero tiene lógica pensar que si sonreir tiene efectos positivos en la salud, ser una persona que sonrie habitualmente pueda tener efectos a largo plazo.

Pero por si acaso, sonreír no está de más.

11. Convierte la sonrisa en un hábito cuotidiano

Si sonreímos a diario, nuestro estado de ánimo mejorará, estaremos más relajados, menos tensos y por lo tanto, por la noche, conseguiremos dormir mejor. Además, sonreír previene la depresión ya que la liberación de endorfinas y serotonina hacen que nuestro nivel de nerviosismo disminuya.

12. La sonrisa como un rasgo cultural

Hay muchos tipos de sonrisa y enormes diferencias culturales y de género en cómo y porqué sonreímos. Dicen que si un ser humano tuviera que crecer completamente solo en una isla (en caso de que pudiera sobrevivir, claro) hay dos cosas que podría hacer de forma innata, a diferencia del resto de animales: sonreir y hacer música.

En general, las mujeres sonríen más que los hombres pero eso también provoca que sus sonrisas se perciban como menos auténticas ya que lo hacen más a menudo y por lo tanto su significado real se difumina (fuente).

Sin embargo las mujeres también parecen tener mucha más habilidad que los hombres en discernir sonrisas falsas y verdaderas. Es especialmente llamativo el hecho de que los hombres no suelen ser capaces de diferenciar entre una sonrisa de interés real de una sonrisa de cortesía por parte de una mujer.

En cuanto a culturas, se apunta a que es en Rusia es donde menos se sonríe y en Estados Unidos donde más, aunque en este último país también sea donde hay mayor proporción de sonrisas falsas. Un estudio publicado en 2007 reveló las diferencias en la manera en que los americanos y los japoneses perciben las sonrisas. Los primeros localizan las expresiones en la boca, ya que es la parte más utilizada para dibujar la sonrisa, de ahí que su emoticono para representar la felicidad sea 🙂 y el de la tristeza 🙁 La boca también es la parte más controlable para mostrar una sonrisa a las demás personas.

Sin embargo, los japoneses, una cultura donde las emociones tienden a reprimirse y por lo tanto expresión de la boca apenas suele alterarse, deben fijarse en otros signos no tan evidentes que delaten la emoción como los ojos.

Conclusiones

Sea como sea, sonríe más. Como seguramente te hayas dado cuenta en este artículo, todo son ventajas, es gratis y seguramente te ayudará a mejorar tu entorno, así como tu forma de relacionarte con la gente que te rodea conseguiendo además mejorar también el suyo. Sonreír no sólo te alegra a ti, sino que también envía la señal a aquellos que te rodean. Un estudio de la Universidad de Harvard demostró que cuando alguien está contento, la gente de su alrededor tiene un 25% más de probabilidades de ponerse contentos también.

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